Alpina cierra 2018 con unos resultados de récord

La suiza Alpina Watches ha vuelto a reencontrarse con sus seguidores después de una larga travesía por el desierto y tras su adquisición, en 2003, por la compañía Frederique Constant, y ha registrado un aumento en sus ventas del 35% en 2018.

El secreto de este éxito se basa en la reinvención de la marca y su enfoque hacia el mercado de la relojería híbrida, con el lanzamiento de su modelo ‘inteligente’ AlpinerX. Además, la compañía lanzó una novedosa campaña a través del micromecenazgo en la plataforma Kickstarter que le fue muy bien: En menos de un mes vendió más de 3.000 relojes a ‘patrocinadores’ de 72 países, según explica su director, Oliver van Lanschot.

Esta campaña dio además como resultado la venta de otros 8.000 relojes AlpinerX en tiendas minoristas. En general, las ventas de Alpina Watches crecieron un 35% en 2018, lo que confirma el “éxito de la estrategia presentada en 2016 para ofrecer más productos a precios ajustados” a partir de 495 euros en cuarzo y automáticos a 895 euros.

Apuesta por la relojería tecnológica

Alpina Watches desarrolló en 2015, junto con Frederique Constant, el primer reloj suizo Horological Smartwatch conectado, que ayudó a diferenciar a la marca de las marcas de relojes suizos competidoras . “Estamos muy orgullosos de este hito y continuaremos invirtiendo en nuevas innovaciones para impulsar el crecimiento futuro” asegura Van Lanschot.

De hecho, Alpina y Frederique Constant duplicarán su capacidad de producción con la extensión de su manufactura de Plan-les-Ouates en Ginebra, que se completará en junio de 2019 para mantener sus objetivos de crecimiento.

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