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Goles en punto

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La relación entre el fútbol y los relojes se basa en algo más que la estética. Hay imperio mercadotécnico detrás. Lo exploramos

Hay algo en común entre el fútbol y los relojes, por marciana que parezca la comparación, y es que en ambos casos resulta igualmente reduccionista decir que son lo que son. El fútbol es más religión que deporte y el reloj es más proyección de ilusiones que complemento que, de paso, mide el tiempo. De esta capacidad similar de albergar sueños nace, por ejemplo, el reciente compromiso entre el fútbol club Barcelona y la firma Maurice Lacroix; un ejemplo que subraya la compleja, pero no descabellada, relación entre el fútbol y la relojería.

Marc Gläser, director delegado de la casa, lo justiifca de manera diáfana: “Maurice Lacroix busca socios que estén presentes en todo el mundo, para que nosotros también estemos presentes, que sean una comunidad global, y creo que el Barcelona nos puede ayudar mucho en esta proyección; ellos tienen unos 300 millones de fans y un seguimiento en redes sociales impresionante (cien millones). Nos asociamos a un campeón, con una marca con un poder cualitativo muy importante, con gente muy profesional, con una historia llena de éxitos, creo que es un socio muy importante. Y creo que nosotros podemos contribuir también ayudándoles a ellos, por ejemplo en Asia, donde estamos muy implantados y presentamos un mayor poder de desarrollo. Ambos podemos activar mutuamente este tipo de patrocinio”.

Este acuerdo preve el lanzamiento de tres categorías de relojes. “La primera, más asequible, costará unos 500 euros; luego uno más deportivo, mecánico, alrededor de 3.000 euros; y al final, uno de más alta categoría, por así llamarlo ejecutivo, que oscilará alrededor de los 5.000-6.000 euros”. Pero algo se había gestado antes… Como confiesa Gläser: “Mi exmujer es argentina, y mi hijo es un gran fan del Barcelona, los dos se emocionan al ver jugar a Messi, y yo también. El Barcelona juega muy rápido, directo, es el equipo más creativo de todos”

La pregunta que surge al primer toque de balón es: ¿por qué nacen este tipo de relaciones, de ententes cordiales? Según Gerardo Molina, profesor emérito y especialista internacional en marketing deportivo (conocido como el gurú de la mercadotecnia deportiva) y consejero delegado de la agencia Euromericas Sport Marketing: “Podemos situar la relación tan estrecha al comienzo de la década de los años noventa, cuando el deporte se profesionaliza en Europa y en el resto del mundo de manera profunda, lo cual convirtió a las marcas en una herramienta comercial para su crecimiento; a su vez, el deporte ha sido utilizado por las grandes y también la de los relojes como una potente arma de mercadotecnia en la publicidad. Principalmente con el objetivo de generar mayor atención, ganar en credibilidad y conseguir mayor impacto de imagen para movilizar ventas de modo directo con la vinculación a los grandes deportistas, aquellos que son ídolos y autenticas celebridades”.

Prosigue Molina: “Los relojes en mano de un famoso son productos más visibles, y logran huir de la publicidad tradicional en busca de otras experiencias que permitan aparecer en los medios de una manera diferente, por ejemplo en torneos, campeonatos o eventos deportivos especiales. Por ejemplo la unión de Hublot con el equipo del Bayern de Munich y Maurice Lacroix con el Barcelona, en el fútbol; lo mismo sucede con Rafael Nadal y Roger Federer en el tenis o los corredores de la fórmula uno, todos ellos vinculados a sendas marcas relojeras. En un informe, la agencia Euromericas Sport Marketing descubrió que hoy se ha avanzado en este aspecto en donde los jugadores son presentados con un alto perfil por las empresas fabricantes de relojes y elevados al grado de embajadores. También han crecido en la presencia de actos como patrocinador oficiales de los mismos, lo que les permite a las marcas, en ambos casos, poder presentar de manera mas clara sus colecciones a todo el mundo en tiempo real”.

Dejando aparte el dinero (casi nadie quiere hablar en términos crematísticos), habría que abordar el nebuloso mundo de los valores compartidos. Para Bruno Grande, director general de la firma de relojes JeanRichard, que se acaba de convertir en socio global y reloj oficial del Arsenal, “es un patrimonio sólido asociado a un joven espíritu de equipo y a un estilo moderno: Arsenal y la casa JeanRichard comparten la misma filosofía de vida. Estamos considerados como precursores en nuestro campo y tenemos un objetivo común: el de pasar el balón. Los gunners, igual que los empleados de JeanRichard, están sobre el campo de juego para aprovechar cada instante y lograr lo extraordinario cada día, con pasión y respeto”. Alberto Blázquez Manzano, doctorado en Ciencias del Deporte y autor del libro Marketing deportivo en 13 historias, le da otra vuelta de tuerca al sentido de los valores: “Una cuestión importante a tener en cuenta es que generalmente el retorno de patrocinio se suele calcular desde el punto de vista de la empresa patrocinadora y en términos cuantitativos; cuando en este tipo de acuerdo los efectos de la relación son para ambas partes y sus efectos más importantes de posicionamiento en la mente y corazón de los clientes son a medio y largo plazo. Sin embargo, el grado de coherencia entre los valores de la empresa y el deportista/club está muy mediatizado por la necesidad de supervivencia de cada parte, lo cual obliga en ocasiones a pensar a corto plazo sin evaluar los riesgos futuros de un acuerdo de este tipo. Cuando una empresa es capaz de relacionar su ADN con el del club/deportista o el deporte provoca un vínculo más fuerte donde ambas partes salen beneficiadas y multiplican su notoriedad conjuntamente. En este sentido, uno de los retos que tiene toda relación de patrocinio es comunicar claramente sus vínculos y no esperar a que el cliente lo deduzca. Para ello, nada mejor que intentar llegar al corazón de los seguidores. Una historia o una metáfora, donde el héroe y el villano se identifiquen claramente y con un rostro humanizado es una estrategia de seducción muy potente”.

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barcelona, cuenta: “El FC Barcelona se siente orgulloso por el inicio de este acuerdo con una marca tan moderna y dinámica como Maurice Lacroix. Confiamos en que el éxito de esta alianza estratégica tenga repercusiones a nivel mundial”. Tal como están las cosas, a nivel económico, seguramente estas alianzas entre relojes y clubes estrella de fútbol, dejando a un lado las cuestiones de valores e identificaciones con la camiseta, constituyan una inteligente manera de capear el temporal y obtener beneficios.

Gerardo Molina es claro, y directo, al respecto: “Desde luego, en la delicada y frágil situación financiera que se encuentran los mercados, resulta cada vez más difícil que los consumidores sigan manteniendo el ritmo de compras de una forma impulsiva que se estaban llevando a cabo unos años atrás. Por ello, el marketing deportivo logra potenciar las emociones en la mente de los consumidores e incrementa el deseo por los productos de modo que incita a que se aumenten las oportunidades de gozar de un momento especial, único y exclusivo que requiere o se está dispuesto a complementar con cualquier cosa que excede los medios normales y que además no necesitamos”.

En cualquier caso, más que de dinero contante y sonante, hablamos de, sí, seguramente, imagen de marca. “Una marca es lo que no es la otra, Todas las empresas buscan generar plataformas innovadoras para crear imagen, sino desaparecen del mercado, La competencia es feroz, cada año millones de nuevos productos salen al mercado y la mayoría muere en el anonimato. El deporte evita que esto suceda por ello, la industria de los relojes hoy tiene la mayor injerencia que en toda su historia desde que existe el deporte, hoy también una de las mas poderosos del mundo, lideradas por el fútbol. La clave es saber que el dinero es un medio no un fin, sin embargo sobran los casos de empresas que han querido hacer dinero con el dinero y ese modelo no es sustentable ni desde el punto de vista económico ni moral”, añade Molina.

¿Nos olvidamos entonces de los valores deportivos puros y duros, educativos, sociales? No todo es dinero, ni mercadotecnia, afortunadamente, creemos… “El hecho de cuantificar en términos económicos una relación para evaluar sus resultados no tendría por qué influir en los valores educativos y deportivos; siempre y cuando estén claramente definidos los límites de la relación”, añade Alberto Blázquez Manzano. “Cuando alguna de las partes sobrepasa su poder de influencia es cuando la relación corre riesgo. Se trata de una situación fácilmente comprensible y similar a la que podría producirse entre las personas. Por ello, es fundamental que cada parte defina claramente su ADN presente y futuro (valores, misión y visión) y los límites de interacción”.

Un reloj para cada club

Kino Verdú:

  • Maurice Lacroix-FC Barcelona: En agosto presentarán los modelos para cada jugador de la plantilla. Mientras nos quedamos con las palabras de Marc Gläser: “El Barcelona es un club diferente a los demás, y es más que un club; y Maurice Lacroix ha demostrado en los últimos años que también somos creativos y que hacemos las cosas de manera diferente”.
  • JeanRichard-Arsenal FC: En tanto que socio global y ‘reloj oficial’ del Arsenal, la marca apoyará en lo sucesivo a los Gunners tanto en casa, en el Emirates Stadium, como en sus desplazamientos a otros campos.
  • Rotary-Chelsea: El pasado mes de diciembre firmaron un acuerdo para convertirse durante los próximos cuatro años en Global Official Timekeeper del Chelsea. La alianza incluye dos relojes Edición Especial numerados, cuarzos y cronógrafos.
  • Hublot-FC Bayern Munich: Desde hace dos años Hublot es la ‘marca’ relojera del Bayern. El resultado es un King Power cronógrafo de titanio con un indicador de 45 minutos limitado a 200 piezas y los colores, claro, del club de fútbol.
  • Hublot-Juventus Turin: El pasado verano, la Vecchia Signora presentó el King Power en fibra de carbono y 48 mm de diámetro que representa el reloj oficial del equipo. Por supuesto es un cronógrafo (estamos hablando de fútbol…).
  • Hublot-Manchester United: La marca oficial de los mejores clubes de fútbol europeos (Hublot) mantiene su alianza con los Red Devil (hablemos del Manchester United) desde el año 2011. Claro, es un King Power… con la firma de Sir Alex Ferguson.
  • Hublot-Paris St. Germain: El pasado 26 de septiembre presentaron el acuerdo por el cual la firma relojera se convierte en cronometrador oficial del club, lo que conlleva un reloj especial: el King Power Paris Saint-Germain.

Fuente: elpais.com


40 Aniversario Icon Avance El PSOE ofrece más propuestas sociales para frenar a Podemos y otras cuatro claves del día » El lujo de mirar la hora a golpe de muñeca

El lujo de mirar la hora a golpe de muñeca

Del 16 al 18 de junio se celebra en Madrid el Salón Internacional de la Alta Relojería, SIAR. Estas son las claves de esta edición.

El origen de este evento hay que buscarlo en México. En el año 2007, Carlos Alonso, editor de una revista de relojes, decidió montar allí el primer SIAR, y se ha convertido ya en una de las citas relojeras más importantes del mundo. “Un salón como este sirve para lo mismo que Arco para el arte o la Fashion Week Madrid para la moda. Para convertir el reloj en un acontecimiento. No puede ser que un mundo como el del reloj reciba en la feria de Baselworld (Basilea) 4.000 periodistas cada año y España, que antes de la crisis estaba entre los diez principales países en el sector, no tuviera un evento de alta relojería. También buscamos que las marcas pongan de nuevo la mirada en este país porque llevábamos unos años escuchando que en España no ocurría nada”, confiesa Carlos Alonso.

Esta edición, además, estrena nueva ubicación: el Palacete Fernando el Santo (en el número 14 de dicha calle), un espacio con encanto en el que las principales marcas relojeras y una cuidada selección de artesanos independientes desplegarán sus piezas, las últimas creaciones, relojes excepcionales, en fin, una cita para el deleite de coleccionistas y aficionados al noble arte de la de la relojería.

La edición del pasado año en Madrid congregó a más de 4.000 visitantes, que degustaron las piezas de 15 marcas, el mismo número de manufacturas que asentarán sus creaciones este año. Entre ellas, debuta Ferdinand Berthoud, “uno de los mayores genios de la relojería clásica”, apunta Carlos Alonso, quien añade otros puntos calientes de la feria: “También nos visita Romain Jerome y su pop-art-horlogerie, una marca muy propositiva en sus asociaciones estéticas. O Frédérique Constant, el milagro de la manufactura democrática ginebrina con relojes complicados de precio moderado. Pero sin duda el gran acontecimiento es que Vacheron Constantin está pensando traer su Ref. 57260, el reloj más complicado de la historia, con 57 complicaciones, que fue lanzado en septiembre de 2015 para conmemorar el 260 aniversario de la firma. Será un acontecimiento porque este reloj ha sido un encargo de un coleccionista americano y es muy raro verlo en público”

Lo que no se puede olvidar es que el mundo del lujo, y la alta relojería lo es, está viviendo tiempos muy convulsos: que si la crisis, que si China… “En los casi 30 años que llevo en el mundo de los relojes nunca había visto un periodo tan cambiante. La información por Internet, las redes sociales y la venta on-line están cambiando los hábitos y hasta la percepción del reloj. Un estudio global reciente dice que el 70% de los consumidores forman su criterio de compra en un medio digital, pero el mismo porcentaje prefiere comprarlo en una boutique tradicional. Creo que cuanto más arriba está la marca en su valor técnico e histórico más fortalecida va a salir de este cambio de era. Pensaba que los relojes inteligentes desplazarían a los relojes de cuarzo de precio económico, pero acabo de regresar de Japón y el director general de Citizen me convenció de lo contrario y ellos conocen muy bien desde la crisis del cuarzo de los años 70 al cliente que compra relojes con los últimos avances. Su versión es que el Apple Watch como accesorio de muñeca que da accidentalmente la hora será obsoleto pronto, como pasó con el iPod porque su funcionalidad estaba incluida en el iPhone. La tecnología es efímera pero los relojes no. Sobrevivirá cualquier reloj que aporte valores propiamente relojeros: precisión, calendario, hora mundial… Bueno, eso espero”, comenta Carlos Alonso.

Al SIAR de Madrid, que está a punto de abrir sus puertas, se va a ver relojes, a disfrutarlos, paladearlos, sorprenderse con su microingeniería y su delicada artesanía. Carlos Alonso disecciona con precisión en qué consiste eso de amar la relojería: “Me gusta la frase del chef Anthony Bourdain: ‘La gente sigue siendo un misterio, pero la comida no. Sé lo que miro cuando veo un solomillo perfecto’. Pues eso, pero cambiando comida por relojes y solomillo por cronógrafos. El reloj es el objeto portable de uso frecuente que encierra más valor artístico, técnico y emocional. Es como un pequeño duende que lleva el conteo de tus horas y creo que todos valoramos nuestro tiempo por encima de cualquier otra cosa. Cuando entras al mundo de los relojes ya no sales de él. Es como una secta renacentista de pertenencia voluntaria”.

Fuente: elpais.com


Este reloj de Super Mario puede ser tuyo por $19.000 dólares

Este reloj de Super Mario puede ser tuyo por $19.000 dólares

Cuando de relojes se trata, uno que sea mecánico y de buena marca y calidad te puede llegar a costar una pequeña fortuna, aunque en muchos casos ese precio está justificado, ya que la mayoría de estos relojes pueden llegar a durarnos generaciones incluso, siempre y cuando reciban un mantenimiento en forma periódica.

A lo largo de los años han llegado hasta el mercado relojes que están inspirados en videojuegos, en series de TV, en películas, en dibujos animados, etc., y estos relojes en algunos casos son baratos y en otros son caros. Pues aquí tenemos un ejemplo perfecto del segundo caso.

Para celebrar el aniversario número 30 de los videojuegos de Super Mario Bros, Nintendo ha decidido unirse al fabricante Romain Jerome para crear un reloj de lujo basado en su conocida franquicia de juegos.

Como podemos ver, se trata de un estupendo reloj de Super Mario, y por supuesto es una edición limitada de la cual existen muy pocas unidades. Solamente 85 unidades del reloj han sido fabricadas, y cada una está a la venta por $19.000 dólares, o para ser más exactos, por $18.950 dólares.

Para comprar un reloj como este necesitamos dos cosas: un gran fanatismo y una gran cantidad de dinero. O bien, si eres un coleccionista, quizá también te pueda interesar comprarlo, puede que algún día su precio suba hasta las nubes.

El reloj cuenta con varios detalles de juegos de Mario, incluyendo no solo al personaje protagonista, sino también algunas de las clásicas nubes y un pequeño hongo. Cabe mencionar que está completamente esmaltado y pintado a mano, así que pueden estar seguros de que se trata de un reloj cuya calidad es de punta.

Fuente: tecnomagazine.net


El relojero recobra su gloria

El relojero recobra su gloria

Se descubre una placa en honor de José Rodríguez Conejero, Losada, que donó en 1866 el reloj de la Puerta del Sol

Madrid satisfizo en Diciembre de 2014 una flagrante deuda. La había contraído en 1866 con un hombre esforzado y singular: José Rodríguez Conejero. Más conocido por Losada, fue el artesano que construyó y regaló a la ciudad el reloj que marca para toda España, ahora entre campanadas y uvas, el bullicioso tránsito entre el último día del año y el primero del que comienza, desde su atalaya de la Puerta del Sol. Una placa, descubierta por el presidente Ignacio González en la Casa del Correo, sede del Gobierno autónomo, lleva desde ayer el nombre del donante que, por sus ideas antiabsolutistas, vivió exiliado en Inglaterra, donde murió en 1870.

Losada había nacido en 1797 en una familia campesina en Iruela, pueblecito leonés de 50 vecinos del área de Ponferrada. De mozo, ingresó en el Ejército, donde adquirió el grado de teniente de Caballería. Opuesto al dictado absolutista de Fernando VII, se adentró en círculos conspiradores clandestinos. Para desbaratar estos grupos, acostumbraba a introducirse en ellos, disfrazado, un superintendente policial de apellido Zorrilla. El policía, ataviado como un fraile, sería descubierto, retenido y obligado a firmarle a Losada un salvoconducto con el que huyó a Francia. En España dejaba, entre sus mejores amigos, al poeta José Zorrilla, hijo de su cruel perseguidor.

Sus pasos le guiaron en 1830 a Inglaterra, donde, fascinado por el arte de la relojería, se consagraría a tal menester, presumiblemente aprendido de relojeros militares durante su estadía en filas. En 1835 contaba ya con una relojería propia en el 155 de Regent Street, una de las calles más cotizadas de Londres. Allí casó con Anne Hamilton Sinclair, con la cual no tendría descendencia. Losada mantendría en la rebotica de su tienda una tertulia por la cual pasarían personalidades como el general Juan Prim i Prat y otros ilustres exiliados. Pese a sus 40 años en el exilio, profesó un profundo amor hacia España, su patria, adonde regresó en tres ocasiones, la última, en 1868. Testaría sus últimas voluntades en Cádiz. En el Observatorio de San Fernando se conservan algunas de sus mejores obras, como reguladores astronómicos y cronómetros para la navegación, construidos por encargo de la Marina española, su más firme cliente. Entre su distinguida clientela figuraban desde Isabel II a Victoria de Inglaterra. La especialidad más lucrativa de Losada había sido la saboneta, un reloj generalmente en oro amarillo de 18 quilates, esmaltado y con dos o tres tapas decoradas —al igual que los biseles de sus cristales—, con bellos motivos florales. Una saboneta, con diamantes y rubíes, le sería encargada por la Armada, que invirtió en ella 39.400 reales de vellón, para regalar al almirante Casto Méndez Núñez, por su actitud en la batalla de El Callao.

Hasta 6.275 relojes de bolsillo, de cabecera, taberna y bitácora, salieron del taller de Losada, que cobró universalidad gracias al reloj de torre que corona el edificio cimero de la Puerta del Sol. “Funciona desde 1866 con cuatro segundos de retraso mensual”, explica Jesús López Terradas, relojero de la Casa Losada que adoptó en 1981 el nombre del gran artesano leonés. Un sistema de pesas, conectado por grandes cables a un núcleo de ruedas dentadas, una de ellas regulada por un mecanismo de áncora, por gravedad despliega un movimiento que enviará su energía a las agujas del gran reloj, rematadas por flores de lis, sobre las cuatro esferas de cobre esmaltado blanco, visibles desde el exterior con su numeración en caracteres romanos, incluido el IIII. Tiene autonomía para una semana. Del reloj cuelga un péndulo de tres metros, que cubre su recorrido en dos segundos. Complementa el sistema una gran bola de latón dorado, cuyo rotundo descenso inaugura el comienzo del año nuevo.

Fuente: elpais.com


Por qué los relojes siempre han tenido tanto que ver con los aviones

Por qué los relojes siempre han tenido tanto que ver con los aviones

17 de diciembre de 1903, a las 0:35 de la mañana. Es la fecha y la hora exactas en que comenzaba una nueva era para el hombre: la era de la aeronáutica. Todo ocurría en la colina de Kill Devil, en la localidad de Kitty Hawk, en Carolina del Norte. Allí, los hermanos Wright veían realizado uno de sus sueños: volar.
Llevaban tiempo investigando sobre cómo podían fabricar una máquina voladora, dotada de motor, con la que el hombre pudiese surcar el cielo, y lo consiguieron. Pilotado por Orville Wright, construido junto a su hermano Wilbur y bautizado como Flyer, la máquina voladora realizó esa mañana cuatro vuelos.

En el primero de ellos se mantuvo en el aire doce segundos, en los que consiguió recorrer una distancia de 36,5 metros. Fue el primer vuelo controlado, propulsado y pilotado de la historia. Los hermanos Wright continuaron desde entonces con sus trabajos, los cuales obtuvieron nuevos resultados y alumbraron otros ingenios voladores, como el Flyer II de 1904 ó el Flyer III de 1905.

Otro pionero de la aviación es el brasileño Alberto Santos Dumont, gran amigo de Louis Cartier: el joyero francés diseñó en 1904 el modelo de pulsera que lleva su nombre, Santos, para que pudiese leer la hora en pleno vuelo. En Brasil está considerado como el padre de la aviación, pasando a la historia por ser el primer hombre en llevar a cabo el primer vuelo-salto, atestiguado oficialmente, de un avión propulsado y tripulado en Europa. El 12 de noviembre de 1906, en el Bois de Boulogne, logró recorrer una distancia de 220 metros en 21,2 segundos con su propio aeroplano, el 14 Bis.

Otra fecha importante en la era aeronáutica es el 25 de julio de 1909, día en el que el francés Louis Blériot se convirtió en el primer hombre en cruzar el Canal de La Mancha en aeroplano. Blériot sería posteriormente el nombre de algunos aviones, cosa que también ocurriría con el nombre Breguet.

Louis Breguet fue uno de los principales innovadores de la aviación francesa, desarrollando entre otros, el biplano Breguet I en 1909. El 23 de marzo de 1911 hacía historia transportando a once personas sobre una distancia de cinco kilómetros a los mandos de un voluminoso monoplano en parasol de diseño propio.
Años más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, se crean por vez primera las fuerzas aéreas en ambos bandos, lo que supone el comienzo de la aviación militar. Durante estos años comienzan a popularizarse el reloj de pulsera entre los soldados y los pilotos, que resulta ser más práctico que el reloj de bolsillo, tanto en tierra como en el aire.

Otra figura importante del mundo de la aviación (y asociada directamente a la relojería), es el capitán Charles Lindbergh, quien a los mandos del Spirit of St. Louis lleva a cabo la primera travesía del Atlántico Norte, en solitario y sin escalas. Realizó su hazaña los días 20 y 21 de mayo de 1297 y cubrió la distancia de 5.780 kilómetros que une Long Island (NY) con Le Bourget (París)
Años más tarde, en 1939, daba comienzo la Segunda Guerra Mundial. Ya en estos años era más común el reloj de pulsera y, en concreto para los pilotos civiles y militares, se trataba de un elemento completamente indispensable para realizar con eficacia su labor.

Con el paso de los años, el hombre ha ido consiguiendo otros logros aéreos, incluso otro hecho de gran relevancia histórica que no habría sido posible sin la ayuda de la aeronáutica: la llegada a la luna el 21 de julio de 1969.
Los relojes han estado presentes en el nacimiento de la aviación. Desde que acompañaron a los hermanos Wright aquella mañana de 1903 se han convertido en un instrumento indispensable para realizar cálculos y mediciones en la navegación aérea. Muchas firmas de relojería han fabricado piezas específicas destinadas a los pilotos o relacionadas directamente con la aviación. Son muchas y eso hace imposible plasmar todas ellas en este espacio, pero citaremos algunas:

Lange & Söhne: la casa de Glashu¨tte realizó piezas de gran calidad para la aviación, siendo uno de los proveedores de Lutwaffe alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Utilizó calibres de bolsillo (Lange 48/1, por ejemplo), para adaptarlos a relojes de pulsera con 55 milímetros de diámetro. Aunque enormes, la legibilidad, además de la precisión, era indispensable en las alturas.

Bell & Ross: desde su nacimiento, sus relojes han estado inspirados en la aviación, de la que se ha inspirado para realizar piezas de gran visibilidad, sencillas, precisas, funcionales y fiables.

Breguet: Louis Breguet fue uno de los fundadores de Air France en 1933. Su modelo Type XX fue creado en los 50 especialmente para la aviación francesa.

Breitling: siempre relacionada con la aviación, son famosos sus relojes con regla de cálculo. Posee ediciones limitadas que homenajean hitos de la aeronáutica (como a los Wright), líneas con nombres como Navitimer, Airbourne o Cosmonaute, diversas patrullas aéreas como los Fighters, Eagles o los Wingwalkers, y hasta un avión, Superconstellation.

IWC: una de las grandes pioneras en este campo desde su Mark IX. Posee una colección completa de relojes de aviación y también sirvió a la Lutwaffe. Gran Aviador, Spitfire… Jaeger-LeCoultre: fue proveedor de la aviación francesa por la precisión de sus contadores de vuelo. Destaca su Chronofight.

Longines: su colección Avigation, que proviene de la unión de las palabras aviation y navigation, designa un término de navegación aérea que a principio de los años 20 creó el militar americano Philip Weems (Longines Weems Second-Setting Watch). También crearon, junto a Charles Lindbergh, el reloj que lleva su nombre y con el que realizó su hazaña del Atlántico Norte.

Omega: hizo piezas para la R.A.F. en 1914. Y qué decir de su Speedmaster y la Luna…

Oris: hay que mencionar sus modelos Big Crown, que fueron suministrados a la aviación aliada en la Segunda Guerra Mundial.

Otras firmas a destacar son Alpina, Blancpain, Chronoswiss, Ebel, Fortis, Hamilton, Hanhart, Glashu¨tte, Glycine, Laco, Revue Thommen, Stowa, Tutima, Wempe o Zenith, pero como anunciamos al principio, no habría suficiente espacio ni en todo el número.

Fuente: elpais.com


Omega, cronometrador oficial de los JJOO de Río 2016

Omega, cronometrador oficial de los JJOO de Río 2016

Mazinger Z y Afrodita A, Pedro y Heidi, Jackie y Nuca, … JJOO y … Omega. Aunque este juego de asociaciones inicial parezca más un capítulo del ahora archiconocido “Yo fui a EGB”, la verdad es que la última pareja de la serie no puede ser más cierta habiendo superado, además, las barreras del tiempo a las que sí sucumbieron los dibujos animados de mi infancia (sólo fines de semana). En fin, la cuestión es que el pasado miércoles, 6 de abril de 2016, los Juegos Olímpicos Modernos cumplían nada más y nada menos que 120 años y Omega aprovechaba la efemérides para recordarnos que, por una edición más, y ya sumarán 26 desde 1932, actuará como Cronometrador Oficial de los JJOO de Río 2016.

Haciendo un poco de historia y reproduciendo la información contenida en la nota de prensa, el 6 de abril se cumplieron 120 años de la inauguración en Atenas de los primeros Juegos Olímpicos modernos, conocidos como los Juegos de la I Olimpiada. Desde que el sueño de Pierre de Coubertin – el padre de los Juegos modernos – se convirtiera en realidad en 1896, han tenido lugar muchos cambios tanto en el número de atletas participantes, como en las disciplinas y la forma de cronometrarlas.

1932 fue el primer año en el que una compañía privada se encargó de cronometrar todos los eventos en los Juegos Olímpicos. Fue en Los Ángeles, y OMEGA tuvo el honor de ser la encargada de suministrar un profesional de cronometraje y 30 cronógrafos de alta precisión que previamente habían sido certificados por el Observatorio de Neuchâtel.

En 26 ocasiones desde 1932, OMEGA ha cumplido el papel de cronometrador oficial en los Juegos Olímpicos. El próximo 5 de agosto arrancarán los primeros Juegos Olímpicos que se celebran en América del Sur y, mientras la atención del mundo se centra en Río de Janeiro, OMEGA asumirá su función por vigesimoséptima vez.

A lo largo de su historia como cronometrador oficial de los Juegos Olímpicos, OMEGA ha ayudado a capturar algunos de los más notables momentos deportivos. La victoria es en ocasiones una cuestión de centésimas, y en Río de Janeiro las cifras hablan por sí solas: habrá 335 marcadores específicos, 79 marcadores genéricos, 480 profesionales de cronometraje, 450 toneladas de material y 200 km de cables y fibra óptica.

Fuente: watch-test.com


El reloj astronómico de Praga, un prodigio del tiempo

El reloj astronómico de Praga, un prodigio del tiempo

El símbolo de la capital checa data de la época medieval y sigue funcionando 605 años después

El reloj astronómico de Praga no es solo el símbolo de la capital checa, también es el mecanismo más antiguo de su estilo en Europa y un prodigio de la época medieval, periodo del que data. Cumple 605 años funcionando a pleno rendimiento y asombrando a los turistas que visitan la plaza de la Ciudad Vieja.

La joya, que se encuentra en la pared sur del Ayuntamiento, tiene tres componentes principales que lo convierten en un reloj singular. El primero de esos mecanismos es el cuadrante astronómico, que indica las 24 horas del día y representa las posiciones del sol y de la luna en el cielo, además de otros detalles astronómicos. Otra parte importante son las figuras animadas que, cada vez que el reloj da las horas, aparecen para hacer el anuncio. Se abren sus ventanas y se da lugar el llamado Paseo de los Doce Apóstoles. La tercera pieza, pero no menos importante, es el calendario circular con medallones, que en un segundo mecanismo, bajo el reloj principal, representa los meses del año.

El reloj, que tiene forma de astrolabio, es un icono para los checos. Fue construido en 1410 entre las columnas que sujetan la torre del Ayuntamiento (que data de 1363). Una estrecha escalera en forma de caracol conduce hasta el espacio donde se instala la singular maquinaria, que tiene un cuidador especial para que nada falle.

En el exterior, cuatro figuras alegóricas flanquean el mecanismo. Se tratan de la vanidad, representada con un espejo; la avaricia, un comerciante judío con su bolsa; la muerte, que es personificada como un esqueleto matando el tiempo; y la lujuria, que es representada por un príncipe turco con su mandolina.

Una simbología que pasa desapercibida para muchos visitantes es la escala del tiempo de Bohemia, una de las tres regiones históricas que componen la República Checa, antes parte de Checoslovaquia. Se trata de unos números dorados que se encuentran sobre el fondo negro del reloj y que indican las horas de la antigua Bohemia, que comienzan a contarse desde la 1 de la madrugada, una particularidad respecto al horario convencional de Occidente, que inicia la cuenta a medianoche.

El reloj forma parte de un complejo, el del centro histórico de Praga, que fue declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1992. Muchos de sus vecinos creen que el mecanismo funciona como amuleto de la ciudad, ya que la última vez que se detuvo, en 2002, Praga sufrió las inundaciones más graves de su historia.

Fuente: elpais.com


Las firmas de lujo sufren la llegada del reloj inteligente

Las firmas de lujo sufren la llegada del reloj inteligente

En 2015 los envíos de ‘smartwatches’ superaron por primera vez a los pedidos de relojes tradicionales

El emblemático reloj suizo está en sus horas más bajas. La aparición de los relojes digitales e inteligentes, acompañados por el frenazo del mercado asiático, ha reducido el negocio de uno de los productos más exportados de Suiza. En febrero, el total de exportaciones de relojes de alta gama sufrió un descenso del 3,3% con respecto al año anterior, mientras que en enero fue del 8%. En el último trimestre de 2015, el total de remesas de relojes de marcas, como Swatch o Cartier, resultó por primera vez inferior al número de pedidos de relojes inteligentes: 8,1 millones de unidades, contra 7,9 millones, según la consultora Strategy Analytics.

La digitalización del sector del reloj, liderada por grandes productores tecnológicos, como Apple y Samsung, les está costando caro a los productores suizos. Esta es la conclusión del estudio de Strategy Analytics, que detalla cómo en 2015 el número de pedidos de relojes suizos en el mundo cayó un 4,8%, mientras que el incremento de los envíos de smartwatch, los relojes digitales inteligentes, se triplicó: un alza del 315% que, de todas formas, refleja el hecho de que hace dos años estos artículos tenían una consistencia de mercado casi nula.

La industria de reloj suiza, con más de cuatro siglos de actividad, sufre la llegada de los nuevos competidores tecnológicos. Son los mismos fabricantes a mostrar su preocupación. El sector suma doce meses de caídas en las ventas al exterior y tarda en recuperarse en los mercados asiáticos. Solo en enero y febrero las exportaciones en países como Hong Kong cayeron entre un 20% y un 30%, mientras que en China la reducción rozó el 7%. Y es que el mercado del lujo acabó el año con índices positivos, incluso rompió la barrera del billón de euros en ventas, pero tuvo una mancha negra: los relojes de alta gama.

“Los suizos han reaccionado muy lentamente ante el desarrollo de los smartwatch“, revela Neil Mawston, investigador de Strategy Analytics. El valor total de relojes producidos en Suiza alcanza los 5.000 millones de euros –mientras que los smartwatch mueven ya más de 1.700 millones–, pero en el nuevo contexto digital casi todas la marcas sufren la competencia de Apple y Samsung. Marcas de gama alta, como Cartier o IWC, redujeron su negocio en el exterior un 3,2%, pero también Swatch, el productor de relojes de gama media, vio cómo sus exportaciones retrocedieron un 2,3% en 2015.

El reloj inteligente de Apple copa más del 75% del mercado de los smartwatch, sostiene Strategy Analytics. “Son estos modelos, que tienen una finalidad más lúdica, los que quitan ventas a los artículos tradicionales”, asegura el profesor de marketing de ESADE, Carles Torrecilla. “Un Swatch puede servir para un uso diario o como complemento de moda; mientras que otras marcas se venden sobre todo como regalo: son estas las que sufren la competencia de los digitales”. Otra historia diferente es la de los Rolex, puntualiza el catedrático. A estos relojes, que tienen un “valor patrimonial” (es decir, cuyo valor no caduca en el tiempo), la llegada de los smartwatch no les está afectando demasiado.  

Cambio de estrategia

La industria de reloj suiza empezó a sufrir en 2012, tras la puesta en marcha en China de las primeras medidas anticorrupción. A ello se añadió la ola de protestas políticas que paralizaron parte de Hong Kong, el lugar donde la clase pudiente china adquiere artículos de lujo. La devaluación del yuan fue la última medida que tuvo un impacto sobre las ventas de relojes suizos en el país asiático. Debido a la pérdida de poder adquisitivo, el comprador chino, que representa el 50% de las ventas de relojes suizos, moderó su gasto.

Algunas marcas ya dan sus primeros pasos hacia la modernización. François Thiebaud, presidente del grupo Tissot, anunció en febrero que la marca introducirá a partir de este verano sus primeros modelos de smartwatch de lujo, cuyo valor alcanzará aproximadamente mil euros. Asimismo, Stephen Urquhart, director ejecutivo del grupo Swatch, dijo en una entrevista la prensa alemana que, pese a que de momento su empresa no tiene previsto producir smartwatch, no descarta nuevos planteamientos en el corto plazo.

Pero se trata de medidas aún tibias, insuficientes para proyectar a las marcas tradicionales en el nuevo negocio de la relojería inteligente y digital, consideran desde Strategy Analytics. “La industria relojera suiza paga haber metido la cabeza en la arena, esperanzado con que los smartwatch desaparecerán. Marcas como Tag Heuer representan un escaso 1% de todos los relojes inteligentes enviados a nivel mundial durante el último trimestre de 2015″, explican, por lo que dejan entender que el retraso de las marcas tradicionales con los fabricantes digitales podría ser ya demasiado elevado.

Fuente: economia.elpais.com


¿Qué es el Banco del tiempo de Viceroy?

¿Qué es el Banco del tiempo de Viceroy?

“Aquí lo importante no es lo que tienes, es lo que eres”.

Es una plataforma online desarrollada por Viceroy, donada a la sociedad para que la gente viva, aprenda y comparta habilidades, conocimientos y experiencias con otras personas.

El Banco de Tiempo Viceroy es el lugar donde intercambiar con los demás lo más valioso que posees, tu tiempo.

¿qué son los créditos de tiempo?

Por cada actividad que hagas recibirás créditos de tiempo que podrás canjear por algo que ofrezca otro socio del Banco de Tiempo Viceroy.

Por ejemplo, Marta le da una clase de yoga a Luis. A cambio, Marta consigue un crédito de tiempo de Luis, y puede usarlo para entregárselo a Tomás y que este le haga, digamos, un retrato a carboncillo de su cara, estableciéndose así una cadena de favores donde la gente intercambia su tiempo y no importa el dinero que tengas.

Trucos de conducción, dibujar, traducir al ruso, hacer punto, jardinería, cocinar una buena paella, cortar el pelo… si algo se te da bien, podrás intercambiarlo con el mundo.

Si quieres saber cómo funciona, pincha en este link.


El esperado ‘efecto llamada’ del Apple Watch

El esperado ‘efecto llamada’ del Apple Watch

Desde que comenzaron a circular los rumores del Apple Watch han ido apareciendo toda clase de relojes inteligentes, pero nadie ha logrado aún popularizarlos

La Apple que presentó el iPhone en 2007 era muy diferente de la que lanza en 2015 su reloj inteligente. Una de las cosas que ha cambiado es que sus competidores parecen querer impedir a toda costa que tome la delantera al lanzar una nueva gama de productos. Por eso desde que comenzaron a circular hace un par de años los rumores de que estaba desarrollando el Apple Watch han ido apareciendo toda clase de relojes inteligentes. Pero no es ningún secreto que nadie ha logrado aún popularizarlos.

La empresa que más ha peleado por encontrar su propio camino en este terreno ha sido paradójicamente una que de momento no ha lanzado ningún reloj: Google. Hace un año presentaron Android Wear, la versión para relojes de su popular sistema operativo. Se adelantaron incluso al anuncio oficial que realizó Tim Cook del Apple Watch.

En un dispositivo como un reloj el diseño y el logo de cada modelo son aspectos más importantes que el sistema operativo o las especificaciones técnicas del producto. Pero, el software y el hardware son clave para que la experiencia de uso en estos dispositivos resulte atractiva o frustrante.

En un dispositivo como un reloj, el diseño y el logo de cada modelo son aspectos más importantes que el sistema operativo o las especificaciones técnicas del producto

Los dos grandes inconvenientes de la mayoría de relojes inteligentes, incluido el de Apple, son la autonomía de la batería, más limitada incluso que las de los móviles, y la pobre experiencia que ofrecen si no van sincronizados a un teléfono. En algunos casos, como el del Apple Watch o ciertos modelos de Samsung, solo es posible sincronizarlos con móviles de la misma marca.

Solo los relojes de la startup Pebble ofrecen una solución a ambos problemas. Pues evitan que tengamos que cargar a diario las baterías. Para ello usan una pantalla que consume menos sacrificando bastante el nivel de resolución del texto y las imágenes. También cuentan con la ventaja de poder sincronizarse con teléfonos Android o con un iPhone. Pues existen tiendas de aplicaciones en ambas plataformas para añadir al reloj las miles que se han desarrollado para él

Varios modelos de los relojes inteligentes de Pebble.

Otra característica del Pebble es que su pantalla no es táctil. La interacción se produce mediante el micrófono y a través de cuatro botones. Sus principales carencias son que la red de distribución comercial no es comparable a la de otros fabricantes. En España solo se pueden comprar a través de Internet y algunos usuarios se han quejado de recargos por impuestos de aduanas al recibirlos en casa. Otra cosa que algunos echarán en falta es poder ver fotos en su pantalla.

Aunque nada de eso parece ser un gran problema para los que han comprado el millón de pebbles que se han vendido hasta la fecha. Una cifra que no está nada mal teniendo en cuenta que este aparato surgió con un sistema de venta por mecenazgo, una fórmula que por cierto siguen empleando.

Ya llevan casi 18 millones de dólares recaudados en Kickstarter para su nuevo producto: un Pebble que parece más un reloj en vez de un gadget y que contará con pantalla de tinta electrónica en color. Con ella afirman que lograrán un máximo de 7 días de autonomía. Sus cifras de ventas se explican en gran medida por sus atractivos precios. El nuevo modelo costará 199 dólares, 169 si se adquiere a través de Kickstarter

El reloj inteligente modelo ‘Moto 360’ de Motorola.

Samsung y Sony son las dos empresas que llevan una trayectoria más intensa en lo que respecta la producción de relojes inteligentes. Sobre todo la japonesa, que fue la primera gran marca en lanzar uno de estos dispositivos en 2012. El Sony Smartwatch 3 juega a su favor con que dispone de un GPS que permite salir sin el teléfono a la calle. Algo que muchos valorarán positivamente a la hora de hacer deporte sin tener que cargar con el móvil. Utiliza como sistema operativo Android Wear y su precio oficial es de 229 euros.

Mucho más extraña es la última apuesta de Samsung en este terreno. Su modelo Gear S es un reloj de grandes dimensiones y una batería en consonancia. Pues tiene una autonomía de dos días, al menos si lo usamos con moderación. Entre sus peculiaridades está que usa el sistema operativo Tizen en lugar de Android. Este permite cosas tan peculiares como mostrar un teclado en su pantalla. Evidentemente, no es buena idea redactar mensajes demasiado largos en una superficie tan diminuta.

Samsung y Sony son las dos empresas que llevan una trayectoria más intensa en lo que respecta la producción de relojes inteligentes. Sobre todo la japonesa, que fue la primera gran marca en lanzar uno de estos dispositivos en 2012

Su principal virtud es que es el único reloj que hoy por hoy permite usar una tarjeta SIM. Algo que hace que sea independiente de un teléfono para hacer cosas como hablar por teléfono o mandar mensajes. Eso sí, para cargar nuevas aplicaciones resulta imprescindible usar alguno de los teléfonos de la empresa que son compatibles con él. Una limitación bastante extraña con la que Samsung parece querer parecerse a Apple. El precio oficial de este reloj es de 399 euros.

Dos relojes basados en Android Wear que comparten un diseño esférico en lugar del típico diseño cuadrado, son el Moto 360 de Motorola y el LG G Watch Urbane. Ambos dispositivos cuentan con un diseño similar, aunque el segundo dispone de un hardware algo más avanzado, se han utilizado mejores materiales en su construcción y cuenta con una pantalla que permite mostrar permanentemente la hora en un modo de bajo consumo. El Motorola cuesta 249 euros. Se espera que el LG G Watch Urbane tenga un coste superior cuando se comercialice en España, pues el objetivo de la empresa surcoreana parece ser plantar cara directamente al Apple Watch.

Ahora toca ver cuantos relojes logrará Apple vender. No es descabellado pensar que incluso sus competidores pueden estar a la espera que el dispositivo arrase. Pues si algo así sucede será la mejor forma de que esta clase de relojes se popularice. Del éxito de Apple previsiblemente se beneficiarían sobre todo los que vendan productos más económicos, pues casi nadie duda de que Apple nuevamente reinará en la parte alta de la montaña.

Fuente: El País