La joyería internacional “urge” comprender a la Generación Z

La Confederación Internacional de Joyería (CIBJO) estima que no se está haciendo lo suficiente para que la joya llegue hasta las nuevas generaciones de consumidores, y en concreto los que tienen entre 15 y 25 años –la Generación Z— que están llamados a ser los “impulsores de futuro de las ventas”, aseguran desde CIBJO.

“Es totalmente crítico comprender a la generación Z para que esta industria prospere” aseguraba recientemente el presidente de la comisión de Educación de CIBJO, Jonathan Kendall, que cree firmemente que “el éxito futuro de la Joyería” depende de saber comprender las necesidades y deseos de esta nueva hornada de consumidores.

Según los datos que manejan desde la Confederación joyera los ‘Z’ ya son más de 70 millones de personas sólo en Estados Unidos y este año gastarán en torno a los 143.000 millones de dólares en productos de consumo.

Para introcucirse como opción de compra entre estos consumidores desde CIBJO insisten en potenciar al máximo la presencia de la joyería en las redes sociales frente a cualquier otro tipo de marketing. También instan a ofrecerles “oportunidades de tutoría y trabajo en red” a estos consumidores para acercarles al sectorporque, más que en otros segmentos, los miembros de esta generación son más curiosos y buscan el porqué de las cosas.

Auge de los productos de segunda mano

Una de las características más llamativas de esta generación es que ya han desechado por completo el concepto de “productos para toda la vida” y no tienen ningún problema en comprar y vender accesorios de segunda mano (ropa, calzado, joyas…). De hecho, el volumen de ventas de estos canales ha crecido en torno al 46%, aseguran desde CIBJO, y se espera que en tres años mueva más de 50.000 millones de dólares.

En este aspecto Kendall subraya la “buena posición de salida” de la industria joyera, puesto que, aunque tradicionalmente se ha considerado un producto para el largo plazo, la joya cuenta con amplias posibilidades para la reelaboración de piezas antiguas en nuevas.

“Pero para eso hace falta poner en valor estos aspectos de forma nueva, para que esta generación asocie esa ventaja con la sostenibilidad y con unos nuevos valores, de forma que se acerquen a comprar joyería con entusiasmo”, concluye Kendall.

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